Mi estómago quiere abrir bocas para devorar un tiempo que me impacienta en éste limbo. Estoy sentado, esperando oír unas palabras sin sentido, banalmente salpicando mis oídos. Pero el silencio está rompiendo mis tímpanos. No puedo seguir comiendo orejas en un rincón oscuro, y que las mías sean tan vírgenes y sanas aún. No aguanto el no salir a devorarme un tiempo que no quiere retroceder, que no puedo valorar bajo este mando, y que insiste con seguir consumiéndome. Ya no sé que hacer. Debo remodelar las paredes, debo cambiar el aura. Debo aprender el arte de esperar. Crear una escultura de ganas, impaciencia. Estoy enviciado de buscar. Estoy incómodo aquí. Debo dejar de arrancarme los segundos, de cortarme con las manecillas, de atragantarme con un "tic" y un siempre consecuente "tac".
domingo, 27 de noviembre de 2011
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Kaslfasdñjkasñdjgkasdgkasjdkjfksd.
Todo es tan superfluo para unos ojos que no quieren ver más allá. Pero debajo de cada raíz de un pelo alborotado por ráfagas cortantes, hay una especie de esencia infinita. Ingreso por mis ojos, rompiendo mis pupilas ciegas antes la impavidez de un imposible más. La habitación no es oscura, pero no se puede vislumbrar bien que es límite, y que es solo una puerta a más puertas, como una clase de infinito invisible. El humo hace que todo parezca añejado, que todo sea húmedo y sentido en algún punto preciso. Están allí las fotos de recuerdos de hirientes hermosos colores. Y también aquellos dibujos abstractos de colores oscuros, que tienen tanto de dolor como de un intento frustrado de olvido. He ingresado, y mis pies pisan una clase de superficie variante a cada paso. Algo caliente se derrama desde un rincón. Lo espeso de mi vida roja. No puedo hacer nada para que deje de fluir, es solo otro tajo con el cual me ha tocado convivir hoy. En este momento de mi revisionismo interior te he encontrado ahí, y te sonrío con tantas ganas que temo que mis facciones queden así de por vida. Está ahí, para tirarme la soga cuando quiero ahogarme en mi propio veneno. Estás ahí.
sábado, 12 de noviembre de 2011
Piscina onírica.
¿Dónde está mi piscina onírica? Estúpida consciencia tenías que matarla. Ya no quiero más, solo quiero entregarme a tus aguas frías y bien sentidas. Solo quiere arremolinarme con tanta violencia bajo esa lluvia de nubes negras. Solo quiero que cures, curá, curá.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Infinita - Mente.
Voy vertiendo agua sobre la estipulada línea. Voy arrancando con mis manos, voy aruñando, voy, y con las yemas de mis dedos, y con las llagas, voy abriendo el camino. Ya no soportaré que me den el sol medido a cuenta gotas. Ya no quiero quedar enceguecido por la luz de tus engañosas palabras. Me harté tanto de que arranquen las flores, solo para dejarlas ahí, como prueba fenecida del paso del tiempo.
Renunciaré. El grito llega y con el una aurora interminable de colores nuevos. A romper las barreras de la caja de cristal que mira siempre el cielo. Serás infinita, serás eterna. Serás una vez más el todo.
Renunciaré. El grito llega y con el una aurora interminable de colores nuevos. A romper las barreras de la caja de cristal que mira siempre el cielo. Serás infinita, serás eterna. Serás una vez más el todo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)