domingo, 27 de noviembre de 2011

Estoy enviciado de buscar.


Mi estómago quiere abrir bocas para devorar un tiempo que me impacienta en éste limbo. Estoy sentado, esperando oír unas palabras sin sentido, banalmente salpicando mis oídos. Pero el silencio está rompiendo mis tímpanos. No puedo seguir comiendo orejas en un rincón oscuro, y que las mías sean tan vírgenes y sanas aún. No aguanto el no salir a devorarme un tiempo que no quiere retroceder, que no puedo valorar bajo este mando, y que insiste con seguir consumiéndome. Ya no sé que hacer. Debo remodelar las paredes, debo cambiar el aura. Debo aprender el arte de esperar. Crear una escultura de ganas, impaciencia. Estoy enviciado de buscar. Estoy incómodo aquí. Debo dejar de arrancarme los segundos, de cortarme con las manecillas, de atragantarme con un "tic" y un siempre consecuente "tac".

No hay comentarios:

Publicar un comentario