¿Por qué se creyó las alas pegadas al cuerpo, si, y en realidad, los pies seguían llenos de fango? A veces los vientos no bastan para arrancar de los ojos las imágenes de un futuro próximo. Y ni las lluvias más hambrientas podrás robar de la tierra la sangre espesa de mis pies.Voy mirándome en los espejos menos favorables. Y cada rostro propio se afila los dientes contra mí mismo.Va siendo hora de que me remonte para nunca volver al pozo.Va siendo hora de que me las crea y las abra.Y cada "tic-tac" enfermizo va marcando hoy un nuevo fin y comenzar.Porque ya no soporto pegarme en lo que una vez fui.Y porque si continuase, seguramente, mi mente no tendría nada más de lo que ocuparse.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
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