domingo, 14 de octubre de 2012
Ni fu, ni fa.
Sólo subió hasta mis ganas para pintar allí un mural de colores intermitentes. Está allí, coloreando unos cielos que ya no sé muy bien si son míos. Pinta entre los trazos risas añejadas, y alguna que otra lágrima que se le escapa para caer hacia el no ser. Voy pudiendo subir por las escaleras que este tiempo me facilita. Voy pudiendo estar más calmado. Allá voy, lento, con el caparazón al hombro, cómo rastro de la fortaleza que siempre me gustó ser.Me he reído de mi tantas veces, me he llorado la vida, y me he arañado la piel sólo para saber que estaba allí en ese momento. Hoy soy un enredo cada día más complejo de lanas múltiples, y tiran, tiran, tiran. Tengo miedo de no poder tejerme un buzo de vida, tengo miedo que las lanas arranquen mis manos y mis anexos de fuerzas para mirarte. Acá estoy, ni fu, ni fa. Un pendejo estúpido más.
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