viernes, 21 de diciembre de 2012

Y ya no sigas la comida de otra boca.

No sé qué sentido tiene el mero hecho de arrancar a las hormigas de su camino hacia quién sabe dónde.
Una patita va dando paso a la siguiente, mientras cargan sobre su fortaleza un peso que pocos seres podrían soportar. Llevan con ellas los rastros de la supervivencia más inalienable. Y qué bien. La miro con los ojos llenos de fango. Conteniendo a dientes apretados las más sanas de las lágrimas del hoy. Ya no podré contener a las nubes oscuras de mis pupilas. 

Miro mi jardín carcomido por las dudas, por las culpas mal alimentadas, por los miedos de no ser, siendo algo a la vez. Quizá falte demasiado para que crezca la enredadera que de algún modo inexplicable ate cabos, y le confiera un sentido a toda la chatarra de mis manos.

Ya no voy pudiendo zafar de mi mismo. Y cada día me revienta más la ampolla de la ausencia de. Va sangrando, he de perderme en mis heridas. Podría pasar unos cuantos inviernos allí. De hecho nunca supe ponerme bien la escalera para poder subir.

¿No es que de hecho es el espejo el que me arranca de esas ganas de? ¡BAsta de devolverme la imagen trunca!

jueves, 13 de diciembre de 2012

Una rendija de mi piel.


Y quizás deba remontarme a lo más alto, subiendo por la cola de mi cometa, en esta primavera que me va consumiendo la vitalidad en las venas.
La escalera siempre estará tan destartalada como los rostros de otro tiempo. Y romperé aún más los escalones con mis ganas desmedidas de llegar al próximo rellano.
Voy hundiendo mis pies en el fango de mis ojos. Los cristales siempre han sabido estar ahí, para rajarme el talón.



La luz entra por una rendija de mi piel. La habitación interna está en penumbra. Danzando, danzando, está el humo. Y allí me voy regocijando de imaginar.me agarradito de tu mano.
Es tiempo de demostrarme que puedo llegar a sentir de un modo distinto quizás. Y que la "oferta amorosa" no está tan cerrada para mí.


Encadenado a absorberme en unos nuevos tiempos.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Saber.te mirándome.


Y que no construyas más allá de la capacidad de tus manos.
Porque las limitaciones que vos mismo engendraste, o que te engendraron, serán hoy el primer paso, asumiéndolas.
No puedo verme en el espejo sin ver.me con todo mí ser desordenado.
El orden se declara reacio a vivir en mi sien.
Y voy viéndome envuelto en los más silenciosos gritos. Porque he sabido acallar aquellas voces que momentáneamente calmaron mi sed.


Desde que vi en tus ojos aquello que ni yo sé qué. Aquello que se arremolinaba tranquilo en tus ganas.
Desde que toqué más allá de la piel. Y desde que descubrí que podíamos  nivelarnos para ser un ser colectivo. Sin dejar de ser yo, claro.
Es que ahora, mis limitaciones no serán más que las mías. Y vaciaré mi flujo en tu capacidad de romper.me los muros.
Construyendo en la espalda murallas de fuertes materiales. Para que un día todo sea distinto a lo que supimos comer.


Porque el plato supo bien estar vacío y bien lleno. Pero bien que supimos ponerle condimentos añejados en nosotros. Y ya no nos miraremos las caras con vergüenza. Porque ya no me siento intimidado de saber.te mirándome.