Y quizás deba remontarme a lo más alto,
subiendo por la cola de mi cometa, en esta primavera que me va consumiendo la
vitalidad en las venas.
La escalera siempre estará tan destartalada como los rostros de
otro tiempo. Y romperé aún más los escalones con mis ganas desmedidas de llegar
al próximo rellano.
Voy hundiendo mis pies en el fango de mis ojos. Los cristales
siempre han sabido estar ahí, para rajarme el talón.
La luz entra por una rendija de mi piel. La habitación interna
está en penumbra. Danzando, danzando, está el humo. Y allí me voy regocijando
de imaginar.me agarradito de tu mano.
Es tiempo de demostrarme que puedo llegar a sentir de un modo
distinto quizás. Y que la "oferta amorosa" no está tan cerrada para
mí.
Encadenado a absorberme en unos nuevos tiempos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario