lunes, 27 de junio de 2011

Para bonquejar un ojalá.


Sentada estás. Al lado mío con el traje negro que tanto me cansa la vista. En silencio, de negro y sentada y descalza y fría. Congelada imagen de mi hoy. Partículas retenidas en un aire de piedra. Qué ni el más agudo de mis gritos podría mecer. Estoy solo aquí. Dibujando formas de amar, amar a la par de otros pies. Y la fuerza desmedida, la presión sobre la tiza, y la tiza que se quiebra, y el amor se queda en el bosquejo, y el bosquejo que se arruga, y una montaña de amores desechados. Y sigo solo. Y me molesta. Y sigues sentada. Y de negro, descalza. Sigo gritando, y el aire de piedra no se mece. Ojalá un viento haga de tu cuerpo un huracán soledad, y te lleve lejos donde ya no te molesten mis gritos, y ya no puedas hacer de piedra el aire para no escuchar mis reclamos. Ojalá traiga tizas de colores, y pueda dibujar mucho más que un bosquejo, algo más parecido a una sonrisa. Ojalá. Y dibujo un ojalá con tantas ganas. Y me quedo ahí. Tú sigues sentada al lado mío, fría, descalza. El aire es de piedra, la tiza se quiebra, los gritos no se oyen, y soy solo un bosquejo.

jueves, 16 de junio de 2011

Acto final.

Piolines, piolines invisibles manejando frías marionetas. Dura madera con una voz no propia, la voz del ventrílocuo.  Movimientos sin gracia, y risas ajenas. A veces, fui la marioneta, a veces perdí la voz, de tanto gritar y ser solo murmullo en tus fríos oídos.
Mis ojos duros pintados con témperas en mi cara, eran el reflejo del ser y a la vez no ser yo mismo. Esa mueca sonriente, inflexible al dolor y las mareas altas, siempre sonriente, siempre hipócrita. Y los días pasan, y la voz ajena te retumba en la cabeza, y ahora quieres darle emoción a tu madera vital, y no puedes sin antes cortar los piolines.
Tú, que nunca fuiste tú,  madera sin sentido y sin voz, yo que nunca fui yo, solo fui palabras en tus mojados labios.
La revolución llega, algo se mueve tras la pintada cara, algo se arremolina y corre por los hilos que unen pies y manos, un dedo cobra vida propia, cobra tu propia vida. Comienzas a sentir y a pensar por vos mismo, y la marioneta que eras, y el vuelo que eres.
Tomas aire y te sientes vivo por primera vez, tu consciencia te desnuda sobre la escarcha, cuánto tiempo perdido.  Trepas, trepas y caes, la lluvia comienza a caer sobre tu nuevo cuerpo, la pintura de tu rostro es arrastrada río abajo, y tus lágrimas afloran de tus nuevos ojos, los de siempre, los de siempre tras el manto de la farsa. 
Los piolines se rompen, milagroso momento de risa e independencia. Te das contra el piso, y te duele, la alegría de que te duelan tus propias penas. Ahora has empezado a andar, solo y sin más cadenas. Ahora el ventrílocuo eres tú, y la marioneta, convertida en actor eres tú también.
Cuántas marionetas en las calles, y que pocos actores de sus propios guiones, cuánta madera fría y sonrisas pintadas, y qué pocas pieles bañadas por el mismo sol.

domingo, 12 de junio de 2011

SER, SER, SER, eternamente yo, en la cornisa del llanto y la risa.

Para vestirme con mí mejor traje de felicidad. Para romperle la vista a todas esas rocas, por fuera y por dentro, que quisieron que me tropezara.  Y Correr, correr al balcón de mi vida, y reír desde ahí a todo aquel que pase dibujando y desdibujando mi hoy. El balcón, la cornisa, estar es ese limbo de querer llorar y reír con tanto afán. Para desarmar mis días futuros, caminar hacia ellos sin idea de que hice mi mapa, y de si alguna vez tuve una brújula en la mano. Ya no quiero, y nunca quise, ser una copia más del mismo modelo de gente. Yo no quiero vivir para que me feliciten y me digan "Qué bien hacés las cosas". NO. No quiero ser como todos esos idiotas, que miran primero a quién, para después darles un pedacito de su vida. No quiero mirar que elección de vida hiso la persona a la que esté amando mi ser. No me interesa ser uno de esos inconscientes que vagan por las calles. Sin mente propia, con un mismo discurso recitándolo cuan loros.
Me sentaré acá, a pulgadas del grito eterno, y a pasitos del llanto desconsolado. Me sentaré acá, a reír, con los ojos y las manos, a reir.les con todo mi ser.

jueves, 9 de junio de 2011

... Be happy ...


Voy a respirar desde la puerta de la calle el frío aire que tanto detesto. Y llenando los pulmones abrigaré mi alma para seguir dando batalla. Sin más armas que poder sonreírles a todos aquellos postes que me quisieron dar palo. Festejando entre lágrimas las astillas en mis pies. Y correr, y volar, hoy voy a volar sin despegarme del suelo. Con los ojos clavados en el cielo. Quiero mi pedacito de cielo también, quiero mi porción de felicidad. Estoy dispuesto a pagar con creces por un amor que llene de seguridad mis pasos, que retire el polvo de aquellos rincones que no recibieron al sol. Quiero mi franja del arcoíris. Sí, a volar y a buscar. El calor que alberga mi alma esta vez irá escalera arriba.

domingo, 5 de junio de 2011

Eternamente sal y espuma.

No veo motivos para arrancar mis piernas. No veo porque tendría que sufrir tal dolor para sentirme enfermo una vez más. No quiero hoy estar mal, ni tampoco estar bien con pilares de mentiras sosteniendo despintadas paredes. Quiero oír una voz que me hable con propiedad de lo que dice, que sus palabras sean suyas aún afuera de su boca, que no rompan sus dientes ni enreden su lengua. Quiero estar bien, y lo estoy, y con eso me basta hoy. Quiero estar bien a MI manera, siendo eternamente sal y espuma, siento eternamente yo. No quiero hacer las cosas como todos las hacen, solo para decirme "voy bien" ¿Si las hiciera iría bien? No creo, definitivamente NÔ. Mi peor delito sería mentirme y traicionarme a mi mismo, si voy bien que será a mi juicio, y yo como juez y yo como acusado. Para ser yo el culpable y la justicia dentro de mi mismo. No voy a hacer las cosas como todos las hacen solo para que los demás aprueben mi forma de vivir, no me interesa la aprobación de gente que tiene más de hipocresía que de sangre en las venas. NO, seré yo, seré yo y como a mi me parezca, si me caigo será a mi modo, y mis tajos serán míos tanto como mi cura. Escribiré mi guión y lo actuaré yo, yo y mis ganas de ser, no quiero ningún ventrílocuo más que mi fallada mente.