Voy a respirar desde la puerta de la calle el frío aire que tanto detesto. Y llenando los pulmones abrigaré mi alma para seguir dando batalla. Sin más armas que poder sonreírles a todos aquellos postes que me quisieron dar palo. Festejando entre lágrimas las astillas en mis pies. Y correr, y volar, hoy voy a volar sin despegarme del suelo. Con los ojos clavados en el cielo. Quiero mi pedacito de cielo también, quiero mi porción de felicidad. Estoy dispuesto a pagar con creces por un amor que llene de seguridad mis pasos, que retire el polvo de aquellos rincones que no recibieron al sol. Quiero mi franja del arcoíris. Sí, a volar y a buscar. El calor que alberga mi alma esta vez irá escalera arriba.
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