sábado, 15 de octubre de 2011

En la línea.

Mi cuerpo se mueve a tan poca velocidad que tiene ganas de virar hasta caer al piso. Cada movimineto, cada pliegue de una piel que siempre ha sido más que eso, cada vena parece estar cincronizada bajo una oculta voluntad. A moverme, a despedasarme, ¡a disolverme en el viento!

1 comentario:

  1. Me voy confundiendo. Estoy quebrándome. Estoy agrietándome. Pero mi anatomía no me libererá al aire. Estoy siendo un árbol que sufrió un invierno cruel. Estoy ahí, una vez más en la línea del sieguiente paso.

    ResponderEliminar