No quiero oírme hoy. No quiero escuchar como mi cerebro trata una vez más de racionalizar todo. No quiero. Una pequeñita luciérnaga ha inundado todo lo que era oscuro. Me encandila, lastima mi vista de un modo tan placentero. Sonrío, respiro. No quiero pensar si es posible, no quiero saber cuánto tiene de verdad, cuánto me estoy mintiendo, me cansé de razonar, de calcular. Respirar, volar, sonreír. Estás llegando, o quizás no. Como sea eso no importa. Respirar, sonreír, volar. Solo quiero inventarme un sol. Sólo quiero un estímulo para curarme, solo quiero respirar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario